Estás en el bar. Pides una caña, unas bravas y miras la pantalla. El partido de LaLiga está atascado, pero tú estás nervioso por otra cosa. No es el resultado. Es que estás dudando entre ser un buen cliente o ganarte 50 euros traicionando a Manolo, el dueño del bar, que te acaba de poner la tapa gratis. La Campaña contra los Bares ha comenzado.
Sí, lo has leído bien. LaLiga ha decidido que la mejor forma de luchar contra la piratería no es bajar los precios, sino convertirnos a todos en el Inspector Gadget «Low Cost».
«Hasta fin de existencias»: La oferta flash de la delación
Lo más surrealista no es que te paguen por «vender» al bar de abajo. Lo verdaderamente loco es la letra pequeña que han colgado en su web oficial. La campaña tiene fecha de caducidad: «Válida hasta el 28/02/2026 o hasta alcanzar 1.000 denuncias».
¿En serio? ¿Una promoción de 2×1 para acabar con la piratería? Esto no es una medida legal seria, es una Flash Sale de AliExpress. El mensaje es claro: «Traiciona a tu camarero, pero corre, que se nos acaba el presupuesto para chivatos».
Ya nos imaginamos a la gente corriendo el 27 de febrero, móvil en mano, buscando desesperadamente un bar sin la «B» en la pantalla como si buscaran el último ticket dorado de Willy Wonka. Los Juegos del Hambre, edición Taberna.
¿Eres tonto o eres un santo? El botón de «Denunciar GRATIS»
Por si fuera poco, la web te da dos opciones que parecen un test de inteligencia:
- Denunciar con bonificación: Te llevas tus 50 pavos y la conciencia sucia.
- Denunciar SIN bonificación: Te llevas… absolutamente nada.
Hay que aplaudir al genio del marketing que pensó esto. Nos los imaginamos en la sala de crisis: «Oye, igual hay algún ciudadano ejemplar que quiere hundir el negocio de su barrio por puro amor al arte. ¡Pongamos el botón por si algún tonto pica!».
Si eliges la opción «sin bonificación», probablemente Tebas sonría desde su despacho. Es el nivel máximo de «pagafantas» del sistema: trabajar gratis para una multinacional millonaria ejerciendo de inspector no remunerado.

De tumbar Cloudflare a pedirte ayuda
Lo irónico es el contexto. Venimos de una temporada donde España parece un parque de atracciones del caos digital. Primero intentaron bloquear Internet «a lo bruto» cargándose Cloudflare y dejando a medio país sin acceso a webs legítimas. Como disparar cañonazos a moscas no funcionó, ahora recurren a la vieja escuela: la Vieja del Visillo 2.0.
La verdad incómoda: Piratería no, pero atraco tampoco
No es que apoyamos la piratería. Los creadores, los clubes y los trabajadores merecen cobrar por su producto. Eso es indiscutible.
Pero también es un hecho que el fútbol en España se ha convertido en un artículo de lujo inaccesible para la clase trabajadora. Cuando ver a tu equipo cuesta más que la factura de la luz o te obliga a contratar tres servicios de fibra, móvil y televisión que no necesitas, el problema quizás no sea solo del bar que pone el decodificador pirata.
La piratería suele ser un problema de servicio y precio. Si pones el fútbol fácil y barato, la gente paga. Si lo conviertes en un laberinto carísimo y encima pides a los clientes que se espíen entre ellos por 50 euros… pues tienes este circo.
Y tú, la próxima vez que entres al bar, ¿mirarás la carta de tapas o buscarás la letra «B» para ver si te pagas la cena? La polémica está servida.





