Se acabó lo que se daba, señores. Sabíamos que este día llegaría, pero en el fondo de nuestro corazón millennial, esperábamos que tardase un poco más. Pero no. OpenAI ha confirmado que empieza a poner publicidad en ChatGPT. Sí, tu amigo digital, ese confidente al que le cuentas tus traumas a las 3 de la mañana y que te redacta los correos pasivo-agresivos para tu jefe, se ha vendido al capital.
Hasta ahora, Internet era un campo de minas de cookies y banners, pero el chat de la Inteligencia Artificial parecía un oasis de paz. Un lienzo en blanco. Pues bien, id preparando las retinas porque ese lienzo se va a llenar de anuncios de seguros dentales y criptomonedas. La noticia ha saltado esta semana y ha caído como un jarro de agua fría en la comunidad tecnológica: OpenAI necesita monetizar a la inmensa cantidad de usuarios gratuitos que tiene.
¿Y qué significa esto? Que la distopía de Black Mirror se acaba de volver un poco más cutre. Ya no es que las máquinas nos dominen, es que nos van a intentar vender una freidora de aire mientras les preguntamos por el sentido de la vida..
El fin de la intimidad: Cuando el algoritmo te lee (para venderte cosas)
Hablemos claro. La magia de ChatGPT residía en esa falsa sensación de intimidad. Tú le escribías: «Oye, no sé qué hacer con mi vida, me siento vacío». Y él te respondía con una lista de hobbies estoicos. Era bonito. Sin embargo, con la llegada de la publicidad en ChatGPT, esa conversación cambia radicalmente.
Según las últimas informaciones, el sistema analizará el contexto de tu charla para mostrarte anuncios relevantes. Es decir, lo que lleva haciendo Google dos décadas, pero ahora metido en tu conversación «privada». OpenAI asegura que será poco intrusivo, pero todos sabemos cómo funcionan estas cosas: primero es un textito pequeño y en 2027 tendrás que ver un vídeo de 30 segundos obligatorios antes de que te diga cuánto es la raíz cuadrada de 144.
Además, esto nos recuerda terriblemente a cuando creíamos que el Efecto 2000 iba a acabar con los ordenadores, pero al final lo que nos mató fue el spam.
5 Situaciones absurdas (pero que podrían ser reales) que viviremos con los anuncios
Como buenos españoles, ante la tragedia solo nos queda el humor. Hemos simulado algunas situaciones que, gracias a la segmentación contextual de los anuncios, podrían pasar perfectamente mañana mismo. Agárrate, porque la realidad supera a la ficción.
1. El drama de la mascota
Usuario: «ChatGPT, mi gato está haciendo ruidos raros al respirar y no se mueve mucho. Estoy muy asustado, ¿qué puede ser?»
ChatGPT (Con Publicidad): «Entiendo tu preocupación. Podría ser una infección respiratoria. Te recomiendo ir al veterinario inmediatamente.»

2. La ruptura sentimental y el algoritmo cruel
Usuario: «Ayúdame a escribir un mensaje para dejar a mi novio. No quiero hacerle daño, pero necesito espacio.»
ChatGPT: «Aquí tienes un borrador empático: ‘Hola, he estado pensando mucho y creo que necesito un tiempo para mí…'»

3. El programador estresado
Usuario: «Tengo un error en la línea 45 de mi código Python y no sé por qué falla. Llevo 4 horas con esto. ¡AYUDA!»
ChatGPT: «Parece que te falta cerrar un paréntesis en la función anterior.»

4. La fuerza de voluntad vs. El algoritmo hambriento
Enero es el mes oficial de la lechuga y la pechuga de pavo. Estás intentando ser una persona nueva, pero el sistema de anuncios sabe que en el fondo eres débil.
Usuario: «Hazme un menú semanal de 1200 calorías. Solo verduras y hervidos. Quiero perder los 3kg de las Navidades.»
ChatGPT: «Es importante mantener una dieta equilibrada. Aquí tienes una propuesta con acelgas, merluza al vapor…»

¿Por qué nos molesta tanto? La traición de la «máquina lista»
El problema no es la publicidad per se. Estamos acostumbrados. El problema es que ChatGPT se vendió como la herramienta definitiva de productividad y conocimiento. Meterle anuncios es como si fueras a la biblioteca a estudiar y el bibliotecario te pegara una pegatina de «Compro Oro» en la frente cada vez que le pides un libro.
Por otro lado, OpenAI argumenta que mantener los servidores cuesta una millonada. Y es cierto. La electricidad y las tarjetas gráficas no se pagan solas. Pero, ¿era necesario hacerlo así? Esta estrategia nos recuerda inevitablemente a la evolución del MSN Messenger. ¿Recordáis esas 9 cosas que hacíamos en el MSN Messenger? Al final, la pantalla estaba tan llena de zumbidos, guiños y publicidad que todos huimos.
Aún tienes dudas, lo sabemos:
¿Cuándo empezarán a salir anuncios en ChatGPT?
Las pruebas ya han comenzado en enero de 2026. Al principio será gradual, afectando a un porcentaje pequeño de usuarios, pero la idea es expandirlo a todas las cuentas gratuitas a lo largo del año.
¿Si pago ChatGPT Plus veré anuncios?
De momento, OpenAI ha prometido que los usuarios de pago (Plus y Team) se librarán de la publicidad. Es decir, la privacidad se convierte oficialmente en un producto de lujo. Si no pagas, el producto eres tú (y tus datos).
¿Qué tipo de datos usan para los anuncios?
Utilizan el contenido de tus chats y tu ubicación general. Si hablas de viajes, verás hoteles. Si hablas de que te duele la espalda, verás fisios. Es «contextual», que es la forma elegante de decir que están leyendo lo que escribes para sacarle rentabilidad.
En definitiva, amigos de Postureo Español, disfrutad de vuestros últimos días de pureza digital. Y si algún día le preguntáis a la IA cómo esconder un cadáver (es broma, señor agente del FBI), rezad para que no os salga un anuncio de palas y cal viva en oferta.




