Si tienes menos de 16 años, disfruta de tu último scroll infinito porque el Gobierno acaba de decidir que tu vida digital se termina. O al menos, la parte divertida. Pedro Sánchez ha confirmado hoy lo que muchos temían y otros (sobre todo padres agotados) pedían a gritos: la prohibición total de acceso a redes sociales para menores de 16 años.
Se acabó el grabar TikToks en el baño del instituto, adiós a los hilos de salseo en X (antes Twitter) y despídete de intentar ser influencer antes de tener la ESO. El Gobierno ha declarado la guerra al «Salvaje Oeste digital» y, spoiler: no van a hacer prisioneros.
El fin de la «edad del pavo» digital
Hasta ahora, el límite legal para tener cuenta en redes sociales en España estaba en los 14 años. Una edad en la que, seamos sinceros, la mayoría ya lleva tres años con cuenta en Instagram y ha visto cosas en internet que harían llorar a un legionario.
Pero el Consejo de Ministros aprobará la semana que viene un anteproyecto de ley que eleva esa edad mínima a los 16 años. Y no es una sugerencia, es una orden.
El mensaje es claro: si no puedes conducir una moto legalmente, tampoco puedes conducir un algoritmo diseñado para freírte el cerebro con dopamina barata.
Sánchez ha sido tajante desde Madrid, asegurando que la protección de los menores es una «prioridad de estado». La idea es sacar a los adolescentes de la pantalla y devolverlos… ¿al parque? ¿A las bibliotecas? ¿A ver la tele con sus padres? El plan tiene lagunas en el apartado de «ocio alternativo», pero en el de prohibir va muy en serio.
La amenaza a las Big Tech: «Responsabilidad Penal»
Aquí viene la parte donde los abogados de Silicon Valley empiezan a sudar (o a reírse, depende del día). El Gobierno no solo va a por los usuarios, va a por los dueños del cortijo.
Se establecerá una responsabilidad penal para los directivos de las plataformas que no cumplan con la verificación de edad. Sí, has leído bien. La idea es que si TikTok deja entrar a niños de 12 años, alguien en las oficinas de la empresa podría tener problemas serios con la justicia española.
Esto recuerda a la reciente pelea de gallos entre Pedro Sánchez y Elon Musk, donde ya vimos que el Gobierno no tiene miedo al choque frontal con los dueños de internet. La pregunta es: ¿Tienen Zuckerberg y compañía miedo de la legislación española o la usarán de posavasos?
¿Cómo van a saber que no tengo 35 años? La Cartera Digital
Hasta ahora, la verificación de edad en internet era el chiste más viejo del mundo: «¿Eres mayor de 18 años?» -> «Sí» -> «Adentro». Un sistema infalible si confías en la honestidad de un adolescente desesperado por ver vídeos de gatitos (o cosas peores).
Pero esto se acaba. El Gobierno quiere implantar un sistema de verificación de edad estricto, probablemente vinculado a la famosa Cartera Digital Beta y al DNI electrónico. Básicamente, para entrar en Instagram tendrás que enseñar el carnet como si fueras a entrar en Fabrik a las 3 de la mañana.
- Lo que quiere el Gobierno: Que te identifiques con certificado digital para demostrar que tienes más de 16.
- Lo que va a pasar: Que los padres van a tener que verificar las cuentas de sus hijos, o que veremos un mercado negro de DNI electrónicos de abuelas para abrir cuentas de TikTok.
Hecha la ley, hecha la trampa: La generación VPN
Aquí es donde el plan choca con la realidad. Estamos hablando de una generación que aprendió a editar vídeos en 4K con 10 años y que sabe borrar el historial de navegación antes de que sus padres entren en la habitación.
¿De verdad alguien cree que una prohibición geográfica o legal va a frenar a la Gen Alpha? Las VPNs van a echar humo.
Vamos a volver a la época de la «Ley Seca», pero con likes. Los adolescentes se esconderán en foros oscuros, usarán servidores de Singapur y el tráfico de datos encriptados subirá más que el precio del aceite de oliva.
Además, esto abre un melón interesante: ¿Qué pasa con los influencers menores de 16 años que ya ganan dinero? ¿Se van al paro? ¿Cotizan en Andorra? El drama está servido.
Padres vs. Estado: ¿Alivio o Intromisión?
Como siempre en España, no nos ponemos de acuerdo ni en el color del cielo. Las reacciones no se han hecho esperar:
- El Team «Gracias Pedro»: Padres que no saben cómo quitarle el móvil a su hijo sin perder una mano y ven esto como la salvación divina.
- El Team «Libertad»: Gente (incluido Almeida y la oposición) que dice que el Estado no debe meterse en cómo educas a tus hijos y que prohibir es de «boomers» asustados.
Lo único seguro es que la cena de hoy en miles de casas españolas va a ser tensa. Muy tensa.
Mientras se aclara la letra pequeña, un consejo para los menores de 16: Id haciendo capturas de pantalla de vuestras mejores fotos, porque el apagón digital se acerca. Y a los padres: paciencia, porque un adolescente aburrido y sin WiFi es más peligroso que un mono con una ballesta.




