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TOP 5 ESTA SEMANA

Pagar 100€ por un móvil que solo llama: Los «Dumbphones» son el nuevo capricho pijo de 2026

Si pensabas que la cima de la estupidez humana era pagar 8 euros por una tostada con aguacate, agárrate, porque el 2026 nos tenía reservada una sorpresa final: los nada novedosos «dumbphones». Olvida el iPhone 17 Pro Max Ultra con cámara de ocho lentes y capacidad para leerte el pensamiento. Eso es de boomers. Lo que se lleva ahora, lo que de verdad te da estatus en el brunch del domingo, es poner encima de la mesa un ladrillo de plástico que solo sirve para llamar y jugar a la serpiente.

Sí, amigos. Los «Dumbphones» (móviles tontos, para los que suspendieron inglés en la E.S.O.) son la tendencia viral que está arrasando entre la Gen Z y los influencers que necesitan «desconectar» para volver a conectar. De repente, sacar un Nokia de tapa en mitad de una fiesta es el equivalente tecnológico a fumar en pipa: un gesto anacrónico, impráctico y diseñado exclusivamente para que te miren.

El «Digital Detox» que te cuesta el sueldo (y la paciencia)

La premisa suena idílica: huir de la esclavitud de las notificaciones, dejar de hacer scroll infinito en TikTok a las 3 de la mañana y «volver a vivir el momento». Precioso. De Paulo Coelho. El problema es que, en la práctica, esta vuelta a la simplicidad se ha convertido en otro nicho de mercado para especuladores de Wallapop.

Móviles que hace cinco años te regalaban con los cereales o que tu madre tenía guardados en el cajón de los cables «por si acaso», ahora se venden a precio de oro. ¿Un Motorola Razr V3 rosa? 150 euros. ¿Un Nokia 3310 original? Pieza de coleccionista. Lo llaman vintage tech, pero en mi pueblo se llama pagar una fortuna por escribir un SMS pulsando tres veces la tecla 7 para poner una ‘R’.

Y ojo, porque las marcas no son tontas. Ya están sacando versiones «modernas» de estos cacharros con precios inflados porque tienen un diseño que encaja con la moda retro y la estética Y2K que tanto nos gusta recordar (aunque en su día la odiábamos). Te prometen la paz mental que perdiste en 2012, pero te cobran como si fuera 2026.

La paradoja del Postureo: Fotos borrosas para Instagram 8K

Aquí llega mi parte favorita de esta tendencia absurda. La mayoría de los usuarios de estos «dumbphones» no han renunciado a su smartphone de 1.500 euros. ¡Ja! ¿Tú te crees que un creador de contenido va a vivir sin subir stories? Pues no.

El «dumbphone» es el accesorio de fin de semana. Es el bolso de marca de la tecnología. Lo usan para salir de fiesta, hacerse fotos pixeladas, borrosas y con un flash que te quema la retina, porque eso ahora es «arte».

HYDRAULIC PRESS VS NOKIA
byu/ameen__shaikh ingifs

Pero la ironía suprema es el proceso:

  1. Sacan el móvil tonto.
  2. Hacen la foto cutre.
  3. Llegan a casa.
  4. Pasan la foto al iPhone/Android (mediante cables o Bluetooth del paleolítico).
  5. La suben a Instagram con el título «Living in the moment 📵».

Es decir, utilizan más tecnología y pierden más tiempo para fingir que no usan tecnología. Si esto no es la definición definitiva de Postureo Español, yo ya no sé qué es. Es como ir al gimnasio en coche para correr en la cinta.

Cuando la nostalgia choca con la realidad: ¿Sabes vivir sin GPS?

Todo son risas hasta que tienes que quedar con tus amigos en un bar nuevo y te das cuenta de que no tienes Google Maps. Ahí empieza el verdadero survival horror, digno de nuestra sección de Mundo Loco.

Ver a un chaval de 20 años intentando orientarse en Madrid o Barcelona preguntando a la gente por la calle es una experiencia sociológica fascinante. Hemos externalizado nuestro sentido de la orientación a un satélite, y cuando nos quitan la pantalla azul, somos cervatillos cruzando una autopista.

Y no hablemos de esperar al autobús sin saber cuánto le queda, o de entrar al baño y tener que leer la etiqueta del champú porque no puedes ver vídeos de gatos. El aburrimiento real es duro. El cerebro empieza a pensar cosas, y eso es peligroso. Por eso la mayoría de estos experimentos de «desconexión» acaban igual que los propósitos de Año Nuevo: abandonados en un cajón antes de febrero.

Persona perdida en la ciudad intentando usar un mapa de papel vs gente con smartphones con GPS.

¿Moda pasajera o necesidad real?

En el fondo, aunque nos riamos (porque hay que reírse de pagar por involucionar), hay una verdad incómoda detrás de los «dumbphones». Estamos saturados. El 2026 nos está exigiendo estar disponibles 24/7, y la idea de un dispositivo que solo sirve para que te llame tu madre y tu jefe suena extrañamente liberadora.

Tal vez no hace falta tirar el smartphone al río, pero sí recuperar esa sensación de que no pasa nada si no contestas un mensaje en 30 segundos. Eso sí, si vas a hacerlo, cómprate un Alcatel de segunda mano por 10 euros. Si te gastas 100 pavos en un «móvil de desconexión de diseño», no estás buscando paz mental, estás buscando likes. Y lo sabes.

Al final, la moda pasará, los Nokia volverán al cajón, y nosotros seguiremos aquí, comentando la jugada en redes sociales. Porque si un árbol cae en el bosque y no lo tuiteas, ¿realmente ha hecho ruido?

Postureo Español
Postureo Español
Desde 2013, poniendo nombre a lo que todos hacemos pero nadie admite. Postureo Español no es un bot; somos el equipo original que convirtió un tuit viral en un libro y un fenómeno cultural. Analizamos la actualidad, las redes y la vida moderna con la ironía necesaria para sobrevivir en Internet. Si está aquí, es que merece ser compartido. ¿Nuestro criterio? Si nos reímos, se publica.

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