España lleva 60 años en Eurovisión quedando los últimos. Sobrevivimos a Chikilicuatre. Aguantamos una guitarra de cartón en Helsinki. Pusimos a Blanca Paloma con un manto de procesión y convencimos al resto de Europa de que era arte contemporáneo.
Y el año que nos íbamos a tomar en serio, nos fuimos.
¿Desde cuándo eres tan eurovisivo?
El martes arrancan las semifinales en Viena. Primera semifinal, 12 de mayo. Y en el grupo de WhatsApp familiar ya hay hilo desde el miércoles pasado.
Lo curioso no es la retirada. Es quién opina.
El mismo que cambiaba de canal cuando empezaban las galas. El que preguntaba cada año «¿esto cuándo acaba?». El que no sabía el nombre del representante español de 2024. Ese tiene ahora una posición muy clara sobre la UER, la geopolítica europea y el papel de la televisión pública en el concierto internacional de naciones.
Y la defiende. Con datos. En todos los grupos.
Spoiler: los datos los leyó hace tres días.
El número que no cuadra con nada
En 2025, la final de Eurovisión tuvo en España un 50% de cuota de pantalla. 5,8 millones de personas.
Viendo un concurso en el que siempre quedábamos los últimos. Sin posibilidades reales. Con la puntuación decidida antes de empezar.
Lo veíamos igual. Con el comentario en directo. Con el tuit preparado para cuando saliera la puntuación de Francia.
Ahora que España no va, somos el tema más comentado en relación con Eurovisión en toda Europa. Eso es un don. No hay otra palabra.

Países Bajos lo vio venir antes
Hagamos un ejercicio de honestidad brutal.
Países Bajos llegó a Eurovisión 2024 con Joost Klein. Favorito. Uno de los candidatos más serios a ganar. Y la UER lo descalificó de la final por un incidente en el backstage que su propia televisora calificó de «desproporcionado».
Se quedaron sin final siendo favoritos. Por un gesto hacia una cámara.
El año siguiente volvieron, quedaron duodécimos, y en diciembre de 2025 anunciaron que no iban a Viena. Los primeros en confirmarlo. Antes que España, antes que Irlanda, antes que nadie.
Cinco victorias históricas. Anfitriones en 2021. Y se fueron sin mirar atrás.
España tardó un poco más en llegar a la misma conclusión. Pero llegó. Junto a Irlanda, Islandia y Eslovenia. Cinco países fuera. El número más bajo de participantes en décadas.
El Benidorm Fest que construimos para esto
Tres años montando la maquinaria. Chanel resucitando la esperanza en 2022. Blanca Paloma llevando algo de verdad en 2023. El drama del ghosting a Melody. Todo ese Benidorm Fest creciendo hasta convertirse en un fenómeno con fans propios, con drama propio, con comunidad propia.
Justo cuando había cogido velocidad.
Para. No desaparece. Pero para.
Y ahí sí que hay pérdida real. Lo demás es ruido de grupo de WhatsApp.
En Postureo Español nos encanta que nos hagáis preguntas, así que nos adelantamos siempre a las mejores
RTVE confirmó en diciembre de 2025 que no participaría ni emitiría el festival por la decisión de la UER de mantener a Israel en el certamen pese a las protestas de varias televisiones públicas europeas. Es la primera retirada española desde 1961, salvo el paréntesis de 2020 por la pandemia. Se fueron también Países Bajos, Irlanda, Islandia y Eslovenia.
En Eurovision.tv, que emite las galas en abierto y en directo. También a través de canales internacionales accesibles por internet. Las fechas: semifinal 1 el martes 12 de mayo, semifinal 2 el jueves 14 y gran final el sábado 16 de mayo. Todas en el Wiener Stadthalle de Viena a partir de las 21:00 horas.
Probablemente sí. El Benidorm Fest sigue existiendo como formato. La maquinaria no se desmonta, solo para. Lo que cambie en la relación entre RTVE y la UER marcará el cuándo.



