El sushi Lidl se ha convertido en el producto más viral del supermercado en lo que va de año. Los tubos Sushi Pop Up cuestan 4,20 euros, vienen en dos sabores y se agotan antes de las 10 de la mañana. Un vídeo de Peldanyos probándolos suma 2,8 millones de visualizaciones en TikTok. En tiendas de Barcelona y Madrid se forman colas antes de abrir.
Pero esto no va de sushi. Es el mismo patrón de siempre: Lidl lanza algo que nadie esperaba, la gente pierde la cabeza, se agota en horas y aparece en Wallapop por el doble. Llevan años haciéndolo. Estos son los mejores ejemplos.
Del sushi Lidl a la repostería de lujo: cuando el súper más barato se pone gourmet
Chocolate Dubái J.D. Gross
Lidl lanzó una tableta de chocolate con pistacho y knafeh. Se agotó en días. La gente lo revendía en Wallapop al doble. Por un chocolate de supermercado. Ni siquiera era la tableta más cara de la sección. Lidl ha tenido que reponerlo en varias oleadas y sigue volando.
@sofiarubio20 Probando el Chocolate de Dubai de Lidl ⭐️🙌🏼 Cuesta 4,49 y le doy un 9.5/10 🫠 #parati #chocolatedubai #lidl #foodies ♬ sonido original – Sofía Rubio🦋
Postres Cédric Grolet
Cédric Grolet es el pastelero más famoso de París. Sus tartas de fruta hiperrealistas tienen colas en la capital francesa. Pues fichó por Lidl. Sus postres aparecieron en los lineales españoles con precios de supermercado y desaparecieron al mismo ritmo que los originales en París. La gente no se lo creía. Algunos compraron varios para congelar.
@catandoconpozo Probando las las frutas virales de cedric grolet en el Lidl de Portugal.🤤😋🥭 #novedad #supermercado #comida #asmr #lidl ♬ sonido original – Catandoconpozo
Roscones de pistacho y Lotus
Cada Navidad, Lidl saca roscones que no encuentras en ningún otro sitio. El de pistacho y el de Lotus se han convertido en los más buscados de la temporada. La gente los encarga con semanas de antelación y cuando llegan a tienda, vuelan. Hay quien compara el hype con el del Roscón de Reyes de El Corte Inglés, pero por la mitad de precio.
@munchydos Probamos el ROSCÓN de PISTACHO del Lidl 😳💚 ¡El más viral de estas navidades! #lidl #roscon #pistacho #navidad2025 #supermercados ♬ sonido original – munchydos
Torrijas
En Semana Santa, Lidl también se apunta a la batalla de las torrijas de supermercado. Compite con Mercadona, Carrefour y El Corte Inglés, y cada uno tiene sus defensores. Las de Lidl tienen su propia legión de seguidores que las defienden con uñas y dientes en redes sociales. La batalla de las torrijas es seria y nadie cede.
@edu_luque Empezamos con contenido de semana santa! Hoy toca las torrijas de Lidl 🍞🥛 Me costaron 5,69€ #foodie #viral #tiktokfood #asmr #fyp #foodietiktok #asmrvideo ♬ sonido original – Edu_Luque
Deporte, moda y reventa: cuando Lidl compite con Nike
Kayak Crivit
Lidl vendió kayaks hinchables. En un supermercado. La gente los compraba como si el verano fuera a acabarse al día siguiente. Por unos 80 euros tenías un kayak entero con remo incluido. Se agotaron en días. En foros de deportes al aire libre, la pregunta recurrente era: «¿Cuándo reponen el kayak de Lidl?». La respuesta, casi siempre, era «nunca».
@erinhiles Harry Hamilton fell victim to Lidl middle isle 🌊🛶 #kayak #killarney #ringofkerry #lidl ♬ Blue Danube Waltz – The London Symphony Orchestra
Zapatillas Fan
Son unas zapatillas blancas con el logo de Lidl. Nada del otro mundo. Pero la gente las revendía a 600 euros. Seiscientos euros. Por unas zapatillas que en tienda costaban 15. En StockX estarían cotizando.

Chándal Fan
Misma colección, mismo efecto. El chándal de Lidl se convirtió en prenda de culto. Gente haciendo cola a las 8 de la mañana para llevarse un chándal que en cualquier otra tienda pasaría desapercibido. Un chándal de supermercado acabó en Vogue.

Lo que no buscas en un supermercado (y acabas comprando)
Tacones
En 2023, Lidl publicó unos tacones de tacón fino como inocentada. La gente los pidió tantísimo que Lidl los fabricó de verdad. Hoy existen. Puedes comprar tacones en Lidl. Una broma de abril convertida en producto real. La fabricación fue en Elche, que es casi el epílogo perfecto: el pueblo del calzado español haciendo los tacones más virales del año.

Carrito personalizable Rolser
Los carritos de la compra plegables con los diseños de Lidl se agotaron en horas. Un carrito de la compra. Con el logo de Lidl impreso. La gente hacía cola antes de abrir la tienda para llevarse un carrito que costaba 30 euros y en Wallapop llegó a 80. La dopamina de comprar cosas que no necesitas pero que son edición limitada no entiende de precios ni de utilidad.

Brumas corporales
En medio de kayaks, zapatillas y tacones, Lidl también vende brumas corporales que huelen a perfume caro pero cuestan cuatro euros. En TikTok, la gente las compara con fragancias de lujo y los vídeos acumulan millones de visualizaciones. No es que Lidl haya decidido competir con Loewe o Carolina Herrera. Es que a Lidl le da igual: si se vende, lo ponen en el lineal. Que luego la gente diga que huele a Paco Rabanne es cosa suya.
El que empezó todo
El Aceitunazo
Antes del sushi, antes del kayak, antes de las zapatillas Fan, estaba el Aceitunazo. Un tarro de aceitunas con hierbas que se convirtió en fenómeno nacional. La gente lo llevaba a bodas, a cenas de empresa, a celebraciones familiares. Hubo quien lo pidió como regalo de empresa y quien lo incluyó en la cesta de Navidad. El Aceitunazo era un estatus social en un tarro de cristal de 3 euros.
El sushi Sushi Pop Up de Lidl es solo el último capítulo de una historia que lleva años escribiéndose. Cada vez que alguien dice «ya no me sorprende nada del sushi Lidl», la marca saca un kayak, un carrito o unos tacones. Edición limitada, precio bajo, FOMO. Y la gente pica siempre.
El caos de Lidl, la secta de Mercadona, la indiferencia de Carrefour: cada supermercado tiene lo suyo. El de Lidl es hacerte creer que necesitas un kayak en julio. Y lo consigue.



