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Vozinha vale 50.000 euros, le llaman Abuelita y España no pudo marcarle ni un gol en el Mundial

Vozinha tiene 40 años, vale 50.000 euros, le llaman Abuelita y el lunes paró siete disparos de España en el Mundial. Los campeones de Europa, una de las favoritas al título, no pudieron marcarle ni un gol. En 48 horas ha acumulado más seguidores en Instagram que Patrick Mahomes. Su madre no pudo verlo porque no tenía dinero para el visado. Y su padre quería llamarlo Valdano. Las autoridades no le dejaron.

¿Quién es Vozinha? La historia empieza en México 1986

Josimar José Évora Dias nació el 3 de junio de 1986 en Mindelo, Cabo Verde. Su padre, tan fanático del fútbol que no podía ver un Mundial sin dejar su huella, quiso llamarlo Valdano. Jorge Valdano, el delantero argentino del Real Madrid, acababa de marcar dos goles a Corea del Sur en el debut del Mundial de México 86. Pero las autoridades caboverdianas no lo permitieron.

La opción B fue Josimar, como el lateral derecho de Brasil que se había lucido en ese mismo Mundial. Y así se quedó. Cuarenta años después, ese Josimar ha cerrado el círculo en Atlanta contra España.

El apodo Vozinha, «abuelita» en portugués, tampoco fue planeado. De niño lo criaron sus abuelos, María Senhorinha y Manuel da Luz. Cuando jugaba al fútbol en la calle con niños más mayores y volvía a casa llorando después de algún golpe, sus amigos se burlaban diciendo que iba a refugiarse con los abuelos. «Vozinha». Lo que nació como una broma se convirtió en su nombre de guerra y, con el tiempo, en un homenaje a las personas que lo criaron.

40 años y un debut mundialista: la carrera del portero al que llaman Abuelita

Vozinha nunca pasó por una escuela de fútbol. Creció como portero de forma autodidacta, con voluntad y oído. A los 21 años fichó por el Batuque FC, cuna de talentos de la selección caboverdiana. Cuatro temporadas después, dio el salto al histórico CS Mindelense, uno de los grandes del país. Pero donde otros se quedan, él se fue.

En 2012 se marchó a Angola para jugar en el Progresso do Sambizanga. Luego vino Europa. Primero Moldavia, con el Zimbru Chișinău. Después Portugal, en el Gil Vicente de Primera. Chipre, con el AEL Limassol, donde ganó la Copa de Chipre en 2019, el primer título de su carrera. Luego Eslovaquia, en el AS Trenčín. Y desde 2024, el Chaves de la Segunda División portuguesa. Una trayectoria de centenar de kilómetros para un portero al que, según Transfermarkt, valoran en 50.000 euros.

Con 40 años y 12 días, Vozinha es el jugador de mayor edad en disputar el debut de un país en un Mundial, superando a Eloy Room (37 años, Curazao). Su contrato con el Chaves termina el 30 de junio. No tiene equipo para la próxima temporada. Esta campaña ha disputado 19 partidos de liga, encajado 23 goles y dejado la portería a cero en seis ocasiones. Números de un portero correcto de Segunda, no de alguien que iba a frenar a España.

Suma 89 partidos internacionales con Cabo Verde desde su debut el 8 de septiembre de 2012. Fue capitán en la clasificación para el primer Mundial de la historia de su país, que tiene una de las banderas más peculiares del mundo. Una nación de poco más de 500.000 habitantes, la tercera más pequeña por población que jamás se ha clasificado para una Copa del Mundo.

La noche que Vozinha paró a España

El lunes 15 de junio, Cabo Verde debutaba en un Mundial contra España, campeona de Europa y una de las favoritas al título. Todo el mundo daba por hecho una goleada. Pero alguien no leyó el guion. El torneo ya había dado que hablar fuera del campo cuando la FIFA vetó el español en las ruedas de prensa, pero dentro del terreno de juego la historia la escribió Vozinha.

Siete paradas. Dos a Ferran Torres, una a Mikel Oyarzabal, un remate de Aymeric Laporte que desvió con la punta de los dedos, un intento de Lamine Yamal. Según ESPN, es la segunda mayor cantidad de paradas para un portero de 40 años o más en un partido de la Copa del Mundo desde 1966. Solo Pat Jennings, con 10 para Irlanda del Norte contra Brasil en 1986 — el mismo año en que nació Vozinha —, hizo más.

Al terminar el partido, MVP del encuentro. Sus compañeros lo abrazaban. Él lloraba. No por el marcador. Por sus abuelos, que fallecieron antes de verlo cumplir el sueño. Y por su madre, que no estaba en el estadio.

El fenómeno viral: de 50.000 a 12 millones en 48 horas

Mientras el partido se jugaba, pasó algo que nadie había previsto. El canal brasileño CazéTV, que tiene los derechos del Mundial, empezó a pedir a su audiencia que siguieran a Vozinha en Instagram. En ese momento tenía unos 50.000 seguidores.

Cuando terminó el partido, ya superaba el millón. Horas después, cinco millones. Al día siguiente, más de ocho millones. Más que Patrick Mahomes (6,5 millones). Más que Victor Wembanyama. Más que Jalen Brunson, el MVP de las Finales de la NBA. Más que la mayoría de los jugadores de la selección española, incluyendo a Dani Olmo, Ferran Torres y Mikel Oyarzabal, los mismos que intentaron marcarle sin éxito.

Cuando una periodista le enseñó el móvil con los números en la zona mixta, su reacción fue la de alguien que no se lo cree: «Es una locura, es muy loco». Y soltó una risa nerviosa que ya es otro de los momentos virales del Mundial.

Su madre no pudo verle: la historia del visado

Ana Cándida Évora, limpiadora de 59 años, es la madre de Vozinha. El lunes no pudo viajar a Estados Unidos para ver a su hijo.

Las razones son tan humanas como duras: no consiguieron reunir el dinero para pagar el visado. Cabo Verde había sido incluido en una lista de países cuyos ciudadanos debían depositar fianzas de hasta 15.000 dólares para entrar en EE.UU. Aunque la administración eliminó ese requisito para los poseedores de entradas del Mundial, para entonces el daño económico ya estaba hecho. Además, la madre ni siquiera tiene pasaporte activo y está en pleno proceso de obtenerlo.

El Departamento de Estado de Estados Unidos, con Marco Rubio al frente, ha contactado con la familia de Vozinha para facilitar los trámites. El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, también ha intervenido para pedir que la madre pueda estar en el próximo partido: «Ninguna madre debería perderse la oportunidad de ver a su hijo hacer historia».

Y ahora qué

Cabo Verde juega su próximo partido el 21 de junio contra Uruguay en Miami. Si la madre consigue el visado a tiempo, podría verle en directo. Y si Cabo Verde pasa a octavos, jugaría en México. Cuarenta años después de que el padre de Vozinha viera jugar a Josimar en el Mundial de 1986, su hijo podría pisar el mismo país.

Mientras tanto, Vozinha sigue sin equipo para la próxima temporada, con un valor de mercado de 50.000 euros y 8 millones de seguidores nuevos que quieren saber qué hace un portero al que llaman Abuelita cuando no está parando a los campeones de Europa.

Postureo Español
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