Durante casi dos décadas, «la he liado parda» ha sido el comodín nacional para cuando metes la pata. Seguro que lo has dicho alguna vez al quemar la cena, al romper algo en casa o al mandar un mensaje al chat equivocado. Lo que probablemente no sabías es que mientras España se partía de risa, la protagonista real de esa frase, Martina, estaba teniendo ataques de pánico cada vez que alguien la repetía. Ahora un juez le ha dado la razón: 50.000 euros y la orden de que Atresmedia borre el vídeo para siempre.
La condena a Atresmedia por reutilizar la imagen de la socorrista de «la he liado parda» sin su consentimiento durante 18 años es una de esas noticias que te hacen mirar atrás y pensar: ostras, es verdad, este vídeo lleva existiendo media vida. Y lo más fuerte es que la historia de cómo se creó ese momento es todavía más absurda de lo que recuerdas.
El verano de 2008 en el que una socorrista inventó sin querer el meme más longevo de España
Corría el verano de 2008. España acababa de ganar la Eurocopa, el mundo se preparaba para la crisis y en una urbanización de San Sebastián de los Reyes, Madrid, una socorrista de veintipocos años llamada Martina intentaba hacer su trabajo. El plan era echar los productos químicos adecuados para mantener el agua de la piscina en condiciones.
Martina mezcló ácido clorhídrico con sulfato de cloro. La reacción fue inmediata: una nube de gas amarillo empezó a extenderse por la urbanización. Los vecinos de siete bloques tuvieron que ser desalojados. Llegaron los bomberos y la gente tosía. El caos.
Antena 3 se presentó en el lugar y entrevistó a la joven, que aún estaba en estado de shock. Con su gorra puesta, visiblemente nerviosa, intentó explicar lo que había pasado entre frases entrecortadas. Y entonces soltó la bomba: «Vamos, que la he liado parda, ¿sabes?»
El vídeo se replicó en foros, en los primeros YouTube, en cadenas de correos reenviados. La frase saltó de la pantalla a la calle. Y Atresmedia, que había grabado la entrevista, entendió que tenía un filón. Durante los siguientes 18 años, el «la he liado parda» apareció en programas de entretenimiento, montajes humorísticos, emisoras de radio e incluso en el documental del 25 aniversario de Antena 3.
El día a día de la mujer que estaba detrás del meme (y que no se reía)
Mientras España repetía «la he liado parda» en cenas, oficinas y grupos de WhatsApp, Martina intentaba seguir con su vida. Pero era imposible. En cada trabajo nuevo, alguien la reconocía. En la calle, la paraban. Hasta los policías la identificaron una vez y soltaron: «Estamos aquí con la que la ha liado parda».
El informe psicológico que se presentó en el juicio describe episodios de ansiedad, hospitalizaciones y bajas médicas. La constante reutilización del vídeo en programas de máxima audiencia como El Intermedio (laSexta), Más de Uno (Onda Cero) y Europa FM mantuvo vivo el meme año tras año. Y cada vez que volvía a emitirse, Martina volvía a ser noticia sin haberlo pedido.
En 2021, Martina pidió formalmente a Atresmedia que retirara el contenido. No hubo acuerdo. En 2022 intentaron una conciliación que también fracasó. Así que fue a juicio.
La condena a Atresmedia: 50.000 euros y una lección sobre los límites del humor
En primera instancia, un juzgado de Madrid ya había dado la razón a Martina: 40.000 euros de indemnización, pero solo por dos vídeos concretos de El Intermedio donde su voz se usaba para doblar a Ana Botella y Margarita Robles en tono burlesco.
Atresmedia recurrió. Su argumento: «la he liado parda» es ya un icono, un recurso humorístico y periodístico, y su uso no tenía intención de hacer daño. Alegaban libertad de expresión y que, a estas alturas, el vídeo era parte del imaginario colectivo.
Pero la Audiencia Provincial de Madrid no lo vio igual. El pasado 5 de mayo dictó sentencia: 50.000 euros de indemnización, la retirada inmediata del vídeo de todas las plataformas del grupo (televisión, radio y web) y la prohibición absoluta de volver a usarlo.
El animus iocandi no ampara cualquier utilización humorística cuando afecta a la dignidad de una persona privada.
Los magistrados distinguen entre el derecho al honor y el derecho a la propia imagen. Martina autorizó una entrevista informativa en 2008, no una explotación indefinida de su cara y su voz con fines cómicos. Y aunque Atresmedia no es responsable de que el vídeo se hiciera viral en internet, sí lo es de haber contribuido a mantenerlo vivo durante 18 años en sus cadenas.
Atresmedia ha anunciado que no recurrirá al Tribunal Supremo, así que la sentencia es firme.
Lo que queda del meme (spoiler: la frase ya es parte del idioma)
Curiosamente, la condena a Atresmedia por «la he liado parda» llega en un momento en que la expresión ya se ha independizado completamente de su origen. Según la RAE, «liarla parda» significa organizar un problema de gran magnitud, y su uso está tan extendido que poca gente recuerda ya de dónde salió. La propia etimología popular ha generado teorías de todo tipo, desde conexiones con la caza hasta el Convento de El Pardo.
Lo que la sentencia no puede hacer es borrar la frase del lenguaje cotidiano. El juez obliga a Atresmedia a eliminar el vídeo, pero no puede impedir que la gente siga diciendo «la he liado parda» cuando se le cae un vaso al suelo. Eso ya es de todos.
La próxima vez que lo digas, acuérdate de que hay una persona que pidió que dejaran de emitir su cara en televisión. 18 años después, un juez le ha dado la razón.



